Trastorno de Juego

El concepto de juego se puede entender desde una doble perspectiva, por un lado como entretenimiento, no genera ningún tipo de problemas ni al jugador/a, ni a su familia, economía, etc. Además este/a jugador/a social no experimenta ansia por ir a jugar ni la necesidad de recuperar la cantidad que se ha jugado (o los sentimientos son breves y fugaces).

Por otro lado, para algunas personas la conducta de jugar empieza a generar problemas o consecuencias de mayor o menor intensidad. Empiezan a sentirse preocupadas, el juego va progresivamente interfiriendo en su vida, y en definitiva van perdiendo la libertad para decidir si jugar o no.

El ansia, el deseo y la necesidad de recuperar guían su conducta a pesar de que su propio sentido común les indica lo contrario. Se ven obligados/as a mentir, engañar, falsear la realidad para que la famila y personas próximas no se den cuenta de la pérdida de libertad que tienen.

Hay que señalar que lo importante no es si juego a diario o no, el tipo de juego que juegue u otras cuestiones. Lo verdaderamente importante es cuánto se deteriora mi vida cada vez que juego y la pérdida de mi libertad como jugador o jugadora. No hay diferencia entre un/a jugador/a que juega a diario de forma patológica y quien lo hace una vez al mes pero se gasta, por ejemplo, gran parte del sueldo.

¿Cómo saber si tengo problemas con el juego?

 Si tienes dudas sobre si puedes o no tener un problema con el juego, puedes empezar por contestarte, con sinceridad, a las siguientes preguntas:

  1. ¿Crees que tienes o has tenido alguna vez problemas con el juego?
  2. ¿Te has sentido alguna vez culpable por jugar o por lo que te ocurre cuando juegas?
  3. ¿Has intentado alguna vez dejar de jugar y no has sido capaz de ello?
  4. ¿Has cogido alguna vez dinero, de donde no debías, para jugar o para pagar deudas?

Algunos comportamientos que pueden indicar un problema con el juego son los siguientes:

  • Necesidad de jugar cada vez más cantidades de dinero para satisfacer el deseo de jugar.
  • Irritabilidad o inquietud cuando no puede jugar.
  • Esfuerzos infructuosos por dejar de jugar o disminuir el dinero gastado en juegos.
  • A menudo se preocupa por aspectos relacionados con el juego (de dónde va a sacar el dinero para jugar, cuándo va a ser la próxima vez, revive experiencias en las que ganó…)
  • Juega cuando siente malestar (culpa, ansiedad, depresión…) como una forma de aliviarlo.
  • Miente sobre la cantidad de dinero jugado o el tiempo empleado en ello.
  • Pérdida de relaciones, empleo y otras oportunidades por el juego.
  • Necesita ayuda de otras personas para solucionar su situación financiera, que es desesperada debido a los problemas de juego.

Si tras leer estas preguntas tienes alguna duda o crees que podemos ayudarte, llámanos al 981 293 000 o pulsa aquí.

Te mostramos algunos datos significativos sobre el perfil del jugador/a y prevalencia en la población general proporcionados por el Ministerio de Sanidad.

Respecto a los datos del Juego Online, se observa el aumento en el número de personas que cada año se incorporan a esta modalidad de juego.

Habrá que esperar unos años para comprobar cómo afecta esto a la prevalencia del Trastorno de Juego. Pero nos parece que la siguiente viñeta de JR.MORA, publicada en CTXT el 23/9/2018 refleja perfectamente la avenida que nos espera.

A continuación puedes ver los últimos datos publicados por la Dirección General de Ordenación del Juego.

 

 

 

 

Respecto a la muestra de estudiantes de Educación Secundaria ESTUDES 2016/2017 . El 6,4% de los estudiantes de 14 a 18 años ha jugado dinero en internet alguna vez en el último año (9,8% en 2014), con una diferencia significativa en función del género: 10,2% entre los chicos y 2,5% entre las chicas. El 13,6% de los entrevistados ha jugado dinero fuera de internet en los 12 meses anteriores a la encuesta. Se observa el mismo patrón de género: 21,6% en el caso de los chicos y 5,4% en el de las chicas.

En algunas modalidades de juego, sobre todo en aquellas en las que hay que identificarse para jugar, puede ser útil hacerse una auto prohibición de entrada a los lugares de juego. En materiales asociados dispones de la documentación para solicitarla y cómo presentarla a nivel autonómico o nacional.

Por nuestra experiencia sabemos que como medida aislada no soliciona un problema de Dependencia al Juego; debe ir acompañada de otras medidas terapéuticas que ha de señalar un/a profesional. Consúltanos.

Si quieres una información más técnica y actualizada del último estudio en población clínica española, consulta los materiales relacionados o haz click aquí.